viernes, 7 de septiembre de 2012



El pianista y saxofonista de jazz Billy Tipton (1914-1989) era en realidad una mujer llamada Dorothy Lucille Tipton, que comprobó que la música de jazz era un campo masculino. Vivió como un hombre, grabó varios discos y se casó tres veces, sin que nadie supiera nunca que era una mujer. Podéis leer los detalles de esta suculenta historia en FRAUDES, ENGAÑOS Y TIMOS DE LA HISTORIA.


En el Siglo de Oro se creía que los muertos podían regresar de la otra vida para vengarse de algún ultraje, según nos cuenta Luciano López en PORTENTOS Y PRODIGIOS DEL SIGLO DE ORO.

jueves, 6 de septiembre de 2012



De los más de 260 hombres que partieron en la expedición de Magallanes para dar la vuelta al mundo, sólo 18 regresaron a España a bordo de la nave Victoria, capitaneada por Elcano y cargada de especias. Gabriel Sánchez nos relata la fantástica aventura en su libro MAGALLANES Y ELCANO, TRAVESÍA AL FIN DEL MUNDO.


El primer león de la MGM, llamado Slats, trabajó para la productora entre 1924 y 1928. Sobrevivió a un accidente de avión, dos ferroviarios, un terremoto, un incendio y una inundación. Nos habla de él Gregorio Doval en CASUALIDADES, COINCIDENCIAS Y SERENDIPIAS DE LA HISTORIA.


Desde inicios de 1944 Alemania buscaba desesperadamente el modo de detener la gran avalancha de bombarderos pesados que Gran Bretaña y Estados Unidos enviaban para destruir ciudades e instalaciones militares.  Los proyectistas aeronáuticos del Tercer Reich crearon aviones con formas cada vez más futuristas. Podéis descubrirlos en ARMAS SECRETAS DE HITLER, de José Miguel Romaña.

miércoles, 5 de septiembre de 2012



El 9 de octubre de 1919 se implantaba en España la jornada de ocho horas diarias o cuarenta y ocho semanales (en 1969 se permitiría la reducción a 40 horas semanales). Nos lo cuenta Gustavo Vidal en su libro PABLO IGLESIAS. LA VIDA Y LA ÉPOCA DEL FUNDADOR DEL PSOE Y UGT.
 
En ERRORES, LAPSUS Y GAZAPOS DE LA HISTORIA, Gregorio Doval nos dice que gran parte de la derrota de las tropas de Hitler en Rusia fue debida a la decisión de los mandos de no repartir entre los soldados, en pleno invierno, prendas de abrigo adecuadas.