martes, 29 de mayo de 2012

Durante el Siglo de Oro, existía la creencia de que las mujeres podían absorber el esperma masculino que hubiera flotando en el ambiente, en el agua, o en las plantas, y que era absorbido por la piel para llegar al útero y concebir una criatura. Nos lo cuenta Luciano López  en PORTENTOS Y PRODIGIOS DEL SIGLO DE ORO.

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