martes, 29 de mayo de 2012

En 1914, una niña de Idaho fue enviada como paquete postal a su abuela, a más de 120 kilómetros de distancia, con los sellos del franqueo pegados al abrigo. Al parecer, el billete de tren era muy caro. Y no es el único caso. Nos lo cuenta Gregorio Doval en FRAUDES, ENGAÑOS Y TIMOS DE LA HISTORIA.

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