En
1914, una niña de Idaho fue enviada como paquete postal a su abuela, a más de
120 kilómetros de distancia, con los sellos del franqueo pegados al abrigo.
Al parecer, el billete de tren era muy caro. Y no es el único caso. Nos lo
cuenta Gregorio Doval en FRAUDES, ENGAÑOS Y TIMOS DE LA HISTORIA.
|

No hay comentarios:
Publicar un comentario