La
leyenda de una joven que se afea para rehuir un casamiento no deseado fue
bastante popular en el siglo IX. Es el caso de Santa Wilgefortis, joven
cristiana que ayunó hata la extenuación para no casarse con un rey sarraceno,
y cuyo padre la mandó crucificar. En algunos países de Europa fue adoptada
como la patrona de los anoréxicos. Ana Martos nos cuenta su historia en su
trabajo PAPISAS Y TEÓLOGAS.
|

No hay comentarios:
Publicar un comentario