|
El
escritor romano Publio Virgilio (70-19 a.C.) dejó instrucciones al morir de
que fuese quemado el manuscrito de "La Eneida", porque no había
tenido tiempo de pulirlo y lo consideraba una obra inacabada e imperfecta.
Gregorio Doval nos cuenta cómo ese deseo fue ignorado en su libro
CASUALIDADES, COINCIDENCIAS Y SERENDIPIAS DE LA HISTORIA.
|

No hay comentarios:
Publicar un comentario