lunes, 17 de septiembre de 2012



El escritor romano Publio Virgilio (70-19 a.C.) dejó instrucciones al morir de que fuese quemado el manuscrito de "La Eneida", porque no había tenido tiempo de pulirlo y lo consideraba una obra inacabada e imperfecta. Gregorio Doval nos cuenta cómo ese deseo fue ignorado en su libro CASUALIDADES, COINCIDENCIAS Y SERENDIPIAS DE LA HISTORIA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario