|
En el
invierno de 1873 un joven de quince años del estado de Maine, aficionado a
patinar sobre el hielo pero con frecuentes ataques de otitis, inventó las
orejeras. El sencillo artilugio lo convirtió en millonario. Nos lo explica
con detalle Gregorio Doval en CASUALIDADES, COINCIDENCIAS Y SERENDIPIAS DE LA
HISTORIA.
|

No hay comentarios:
Publicar un comentario