En el
siglo XVIII, el mariscal duque de Lorges sufría de cálculos y supo que un tal
Jacques Beaulieu los operaba. Como no se fiaba, buscó a 20 enfermos del mismo
mal para que se sometieran a la operación, y todos sobrevivieron. El duque de
Lorges se dejó entonces operar, y murió al día siguiente. ¿Casualidad? ¿Mala
suerte?
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